Plazos reales en proyectos de estructura metálica: de diseño a montaje

Por Joan Juanola, CEO de Jansa Metal, más de 40 años fabricando y montando estructuras metálicas

La diferencia entre un planning y un compromiso

Cuando hablamos de plazos de obra, lo primero que hay que definir es de qué tipo de planificación estamos hablando. Un planning que se hace en una hoja, ya sea física o digital, puede adaptarse a voluntad, según cuáles sean los hitos que necesitamos que se cumplan. Da igual en qué formato se presente: siempre reflejará una «voluntad» o una «previsión» más o menos optimista.

Es bien sabido que en las obras los plazos no suelen respetarse. Siempre hay motivos, incluso excusas que los alteran. Sin ir más lejos, todos tenemos en mente el retraso del Camp Nou. Un proyecto de primer nivel mundial, con recursos aparentemente ilimitados, y los plazos se convirtieron en papel mojado.

Cuando hablamos de plazos reales que deben ser cumplidos sin excusas, el tema cambia completamente. La fiabilidad del planning depende de múltiples factores. En nuestra experiencia (más de 1.000 obras ejecutadas desde 1982) se reducen a cuatro factores críticos.

Pero antes de entrar en ellos, vamos a lo que a la mayoría os interesa saber cuándo llegáis a este artículo: ¿cuánto tarda realmente un proyecto de estructura metálica de principio a fin?

Los tiempos reales, fase por fase

Aquí no hay magia. Hay trabajo, coordinación y una fábrica que funciona en paralelo a la obra. Esto es lo que nos encontramos en proyectos estándar a partir de 50 toneladas:

Fase 1 – Ingeniería y proyecto técnico, de 2 a 6 semanas

El cálculo estructural, los planos de fabricación, el modelo BIM 3D, el proyecto ejecutivo con todos los detalles de uniones y correas… Todo esto tiene que estar cerrado y validado antes de que en el taller se corte el primer perfil. En proyectos complejos como centros de datos, hospitales o estructuras singulares esta fase puede extenderse desde 1 a 3 meses dependiendo del volumen y complejidad del proyecto. En naves industriales estándar, en 2-3 semanas estamos listos.

El error más habitual que vemos en el sector: arrancar la fabricación con la ingeniería a medias. Resultado: modificaciones que obligan a improvisar cambios en taller, retrasos en montaje, costes extra, se pierde calidad y muchas veces la trazabilidad.

Fase 2 – Fabricación en taller, de 4 a 10 semanas

Aquí es donde una fábrica bien equipada marca la diferencia. En Jansa trabajamos con líneas de producción automáticas CNC de última generación: robots de soldadura, líneas de corte por plasma y láser. No improvisamos, fabricamos con precisión y garantizamos la calidad y trazabilidad

Para una nave industrial de 2 a 10.000 m², estamos hablando de 2 a 5 semanas de fabricación. Para estructuras de 500 a 1.000 toneladas como centros comerciales, edificios corporativos o centros de datos el tiempo estimado es de entre 5 y 10 semanas.

La clave que nadie dice: mientras se está iniciando la excavación, ya estamos fabricando. Eso es CONVERGENCIA real. El acero no espera a que endurezca el hormigón. SI SE CREA UN EQUIPO CONSTRUCTIVO,  la coordinación entre el promotor, el constructor civil y nosotros es buena, ganamos MUCHAS semanas de obra sin que haya prisas ni improvisaciones, trabajo seguro y paso a paso siempre adelante, ningún paso atrás, a veces un caracol puede llegar antes que una liebre, el caracol nunca va hacia atrás.

Fase 3 – Transporte y logística: variable, pero planificable

El transporte no es una fase secundaria. Es parte vital ya que alimenta el  montaje. Las piezas salen de FÁBRICA marcadas, numeradas y ordenadas según la secuencia de montaje en obra no según el orden de fabricación. Eso evita que el equipo de montaje esté buscando piezas o descargando camiones al revés.

Fase 4 – Montaje en obra, de 1 a 8 semanas según escala

Y aquí llegamos al punto que diferencia al acero del hormigón in situ: la velocidad de montaje es SORPRENDENTE cuando todo lo anterior se ha hecho bien.

Una nave industrial de 2.000 m² con estructura sencilla puede estar levantada en 1-2 semanas.

Una estructura de edificación multiplanta de 300-500 toneladas entre 4 y 8 semanas.

Un centro de datos con estructura compleja, geometría irregular y exigencias técnicas elevadas como el Centro de datos que ejecutamos en Badalona en torno a 6-8 semanas de montaje.

El acero no necesita tiempo de curado. No hay esperas. Lo que se fabrica hoy está listo y pintado para cargar mañana.

Resumen de los plazos orientativos para los proyectos más habituales

Tipo de proyectoIngenieríaFabricaciónMontajeTotal aproximado
Nave industrial simple (60-100 t)2-3 sem3-5 sem2-3 sem7 a 11 semanas
Nave industrial compleja (200-800 t)3-5 sem5-10 sem3-6 sem11 a 21 semanas
Edificio multiplanta (400-1000 t)4-7 sem7-10 sem5-10 sem16 a 27 semanas
Estructura singular   (400-1000 t)7-10 sem10-14 sem6-12 sem23 a 36 semanas

Estos plazos son orientativos y asumen ingeniería cerrada, anclajes colocados Y VERIFICADOS. EQUIPO CONSTRUCTIVO con coordinación fluida entre todos los agentes. Los plazos de fabricación y montaje se solapan en parte con los plazos de obra civil.

4 factores críticos que determinan si un plazo se cumple o no

1) Un sistema constructivo fiable desde la cimentación hasta el último tornillo

Un sistema constructivo es fiable cuando lleva detrás una experiencia probada, ensayada repetidas veces y mejorada en cada ejecución. La fiabilidad es el resultado de un  PROCESO CONSTRUCTIVO,  años de experiencia y mejora continua, no HAY ATAJOS.

*Advertencia, algo que pasa por alto con frecuencia: un sistema constructivo solo es tan fiable como su eslabón más débil. De nada sirve que el montaje de la estructura se ejecute a la perfección si en el paso previo, la cimentación y la colocación de los anclajes hay demoras. Un retraso en esa fase arrastra todo lo que viene después. Y lo que viene después tiene recursos que no esperan: una grúa especial reservada para una fecha concreta, un equipo de montaje con la agenda comprometida, un cliente con una fecha de inicio de actividad inamovible. Cada día más, los medios técnicos y el personal cualificado son escasos. Un retraso no se recupera tan fácilmente y puede ser irreversible

Por eso en Jansa entendemos que  debemos gestionar y asegurar un PROCESO CONSTRUCTIVO que empieza con la cimentación y termina con el último tornillo apretado. Y ese proceso tiene que funcionar como un engranaje.

El seguimiento semanal del planning.

Para garantizar que el sistema se desarrolla según lo previsto, hay que medir y verificar cada semana que la ejecución sigue el orden establecido, y actuar de forma inmediata ante cualquier desviación. No esperar la próxima reunión de obra. Hay que actuar inmediatamente. El tiempo de reacción en obra es lo que separa un problema manejable de un retraso en cadena.

El sistema de uniones Plug & Play, sin improvisación en obra

Este término del software  describe perfectamente lo que tiene que ser una unión estructural en obra: Plug & Play. Lo conectas, funciona. Sin revisiones de último minuto, sin incertidumbre.

Hoy en día eso solo lo garantiza la unión atornillada. La soldadura en obra tiene dos problemas fundamentales que la hacen incompatible con la gestión rigurosa de plazos.

Primero, requiere un soldador muy cualificado, pero también requiere «sus circunstancias»: su estado, el entorno, las condiciones meteorológicas. El mejor soldador del mundo puede tener un mal día. Las consecuencias pueden incluso bloquear el avance de obra.

Segundo, el control de calidad de una soldadura paraliza el avance. Si se detecta un fallo, no solo se detiene el trabajo: se retrocede.

Una unión atornillada Solo requiere apretar el gatillo de una atornilladora hasta que se detenga al alcanzar el par de apriete requerido. El tiempo de atornillado es predecible con un margen de más/menos un minuto. El control de calidad puede realizarse en cualquier momento sin afectar al avance. No hay sorpresas. No hay retrasos por condiciones atmosféricas. No hay dependencia del estado físico ni de las circunstancia.

Fabricación con precisión ±1 mm

Para que el sistema de uniones atornilladas funcione como un mecano, la estructura tiene que fabricarse con una precisión de ±1 mm. Es el requisito técnico que permite que cada pieza encaje con la siguiente sin ajustes en obra, sin amolado, sin improvisación. En nuestra fábrica, gracias a la automatización en corte y perforación, aseguramos la calidad y precisión de la producción cada día.

El sistema de anclajes, el punto más crítico de toda la obra

Si tuviéramos que señalar la causa que origina más retrasos en proyectos de estructura metálica, sería esta: los anclajes a cimentación mal ejecutados. Es la principal causa de problemas en obra, y es la que más se subestima en la fase de planificación.

Para que una estructura atornillada con precisión de milímetro se pueda instalar como el mecano que es, los anclajes tienen que estar colocados con la misma precisión. Esta labor, que muchas veces se da por sentada, no puede dejarse al azar. El proceso tiene que estar claramente definido, ejecutado con rigor y verificado.

En Jansa lo gestionamos así: antes de hormigonar, los anclajes son revisados topográficamente y se firma el Acta Previa de Replanteo. Solo entonces se procede al hormigonado. Una vez hormigonado se vuelve a comprobar la posición y se firma el Acta de Replanteo Definitiva. Ese documento es el que da inicio al montaje de la estructura. Sin esa acta, no se monta. Sin excepción.

2) Condiciones meteorológicas adversas: la excusa real y la excusa fácil

Seamos claros, la meteorología sí afecta al montaje. Un día de viento fuerte puede parar la grúa. Una semana de lluvia intensa puede condicionar el acceso a obra. Eso es real y no hay quien lo cambie.

Lo que no es aceptable es usar la meteorología como excusa para retrasos que en realidad vienen de una mala planificación. En nuestra experiencia, la mayor parte de los «retrasos por lluvia» que vemos en el sector son en realidad retrasos por falta de material, cambios de proyecto de última hora o descoordinación entre gremios.

La diferencia es que en la FÁBRICA no llueve. La fabricación no se detiene porque en obra haya mal tiempo. Un buen planning contempla colchones meteorológicos reales de 2 o 3 días por mes en invierno en zonas de clima atlántico, prácticamente ZERO en verano en zonas mediterráneas

3) Trabajo en equipo en una sola dirección

Este es el factor que menos aparece en los contratos y el que más PERJUDICIAL Cundo no existe. Un proyecto de estructura metálica bien ejecutado requiere que ingeniería, FÁBRICA y obra vayan en la misma dirección desde el primer día.

En la práctica eso significa 4 PREMISAS.

1) PROYECTO EJECUTIVO ESTRUCTURADO Y VALIDADO

UN PROYECTO DE EJECUCIÓN BIEN ESTRUCTURADO, los alemanes dicen “es media ejecución”, realmente si tenemos un proyecto ejecutivo bien estructurado y un proceso constructivo fiable, la obra va a avanzar como un tren de carga.

2) NO HAY CAMBIOS DE PROYECTO

Un cambio de proyecto cuando ya tienes 200 toneladas fabricadas no es un «ajuste», es un problema QUE NO SE PUEDE CORREGIR SIN AFECTAR AL PLAZO DE OBRA . Los cambios que deban realizarse serán hechos al final de cada fase de montaje sin perjudicar el planning de avance trazado.

3) EQUIPO CONSTRUCTIVO

Trabajo en equipo sobre unos planos validados, cada parte del equipo concentrado en hacer su trabajo correcto y a tiempo, información a tiempo real de los inconvenientes/imprevistos para dar respuesta inmediata.

4) CADENA DE SUMINISTRO

El transporte se planifica según la secuencia de montaje, no según la conveniencia de nadie

Las piezas llegan a obra en el orden en que se van a montar. Y el equipo de montaje conoce el proyecto antes de pisar la obra, con el modelo IFC 3D que generamos en ingeniería, cada montador sabe exactamente qué pieza va dónde, en qué posición y con qué unión, antes de bajarse de la furgoneta.

En Jansa llevamos 40 años trabajando de esta forma porque aprendimos (a veces por las malas, como todos) que la velocidad en obra es el resultado de la coordinación previa, no de correr más rápido sino de trabajar en un proceso estructurado sin cambios y sin un paso atrás

4) Complejidad del proyecto estructural

El cuarto factor es el que más varía de un proyecto a otro y el que más frecuentemente se infravalora en la fase de oferta. No es lo mismo calcular, fabricar y montar una nave industrial de geometría ortogonal y cargas convencionales que abordar un centro de datos con requisitos sísmicos, estructuras de forjado mixto, geometrías singulares y exigencias de resistencia al fuego elevadas. No es lo mismo en tiempo, en recursos técnicos ni en margen de error admisible.

La complejidad estructural tiene un impacto directo y proporcional en cada una de las fases del proyecto. En ingeniería, una estructura compleja no solo requiere más horas de cálculo, requiere más iteraciones de validación, más coordinación con otros especialistas (instalaciones, fachada, estructura de hormigón…) y más detalle en los planos de fabricación.

En taller, la complejidad se traduce en piezas singulares que no pueden fabricarse en serie, uniones especiales que requieren más control dimensional y tiempos de soldadura que no siguen el ritmo de producción estándar.

En montaje, una geometría irregular o unas cargas especiales pueden requerir medios de elevación específicos, secuencias de montaje más exigentes y mayor supervisión técnica sobre el terreno.

Esto no es un problema, es la realidad del sector. El problema surge cuando se aplican los mismos plazos a proyectos de complejidad radicalmente diferente. En Jansa, antes de comprometer cualquier fecha, analizamos la complejidad real del proyecto (no la que aparece en el resumen ejecutivo, sino la que está en los planos) porque un plazo mal estimado desde el inicio es un retraso anunciado.

Hemos ejecutado proyectos de todo tipo; naves logísticas de 10.000 m² con plazos muy ajustados, edificios residenciales en acero, pasarelas de infraestructura, hospitales, centros comerciales, plantas de tratamiento de residuos, centros de datos con exigencias técnicas extremas. Cada uno tiene su lógica. Conocer esa lógica de antemano es lo que nos permite dar plazos que luego se cumplen.

Resumen final y conclusiones sobre los plazos reales en proyectos de estructura metálica

Un plazo de obra en estructura metálica no es una promesa, es el resultado de hacer bien cada una de las fases previas. Si la ingeniería está cerrada, si el taller funciona en paralelo a la cimentación, si los anclajes están verificados topográficamente antes de hormigonar, si el transporte llega ordenado según la secuencia de montaje, si las uniones son atornilladas y no dependen del estado de ánimo de nadie, y si el equipo de obra sabe exactamente qué tiene que hacer antes de llegar: los plazos se cumplen. No por casualidad. Por sistema.

En Jansa llevamos más de 40 años demostrándolo. Más de 1.000 proyectos ejecutados, desde naves logísticas hasta centros de datos, desde hospitales hasta marquesinas fotovoltaicas con un denominador común: llegamos a la fecha acordada.

Si tienes un proyecto entre manos y quieres saber qué plazo real es factible para tu caso concreto, contacta con nuestro equipo. Sin compromiso y sin adornos.

Jansa Metal, Fabricantes de estructuras metálicas desde 1982. Ingeniería, fabricación y montaje. Certificación EN1090 EX3.

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